
Por Loreto Greve
Un hombre de 73 años que recorre 500 kilómetros sobre una cortadora de césped, no me parece una tarea sencilla. Tan testarudos como muchos a esa edad, lleva firme la idea de hacer la travesía. ¿La finalidad de todo esto?, visitar a su hermano enfermo, del cual no sabe nada hace 10 años, y poner fin a los malos entendidos que desencadenaron el distanciamiento. Solo quiere dejar atrás el pasado y disfrutar de algo tan sencillo como observar por la noche las estrellas junto a él.
Alvin Straight es un hombre de mediana estatura, con el pelo y el bigote blanco, y como dice su apellido, un hombre recto y franco. Con sus ojos azules y la mirada de expresión afable , hacen por momentos que tenga la estampa del típico abuelo cálido y comprensivo en la pantalla. Una mezcla entre el viejo pascuero y la imagen del afiche perfecto para la mejor propaganda de la casa senior. Desde la perspectiva del querido abuelito y la sola idea de que le pase algo durante el viaje, me mantiene en suspenso de principio a fin de la película; sobre todo si en la primera aparición de Alvin en escena aparece tirado en el suelo, con la imposibilidad de pararse producto de su artritis. Después de todo esto, la travesía me parece sencillamente una locura ridícula. Así es la historia, el antihéroe montado sobre la antítesis del batimovil, emprende la travesía. La imagen de un hombre viajando en una cortadora de césped a la estrepitosa velocidad de 8 Km. por hora, me produce sensaciones que bordean lo tragicómico, pero la seguridad con que lleva a cabo su proyecto, hacen que este pensamiento se disipe rápidamente, le creo.

Comienza así una especie de retrospección, el personaje se muestra a medida que se relaciona con las personas que va conociendo, los diálogos dejan entrever su pasado, sus recuerdos y anhelos. El viaje es lento y cuidadoso, viaja a su propio ritmo, nada ni nadie pareciera apurarlo y disfruta cada momento, no va encerrado dentro de un auto con los vidrios arriba ajeno a los demás, de esta manera el contacto visual con la gente se enriquece y existe una predisposición que genera el diálogo y la comunicación. Es en estos momentos en que la conexión con el espectador se hace más latente , porque puedo entrever una similitud con mis propias experiencias, aquellas que se relacionan con la vida y sus enseñanzas, el viaje de pronto forma parte de mi propia vida personal. La familia, el perdón, la amistad, el pasado, todos temas que aparecen durante la travesía, y que hacen reflexionar. Entonces, en paralelo a este viaje físico como tal, la historia se transforma en un peregrinaje interior, una confrontación con los mismos temas que debo sobrellevar durante mi vida, pero que de una manera sencilla se me muestran ahora en la película, todo sin efectos especiales ni grandes producciones. Si tomáramos la vida con más calma estas cosas también se generarían, el valorar lo que tenemos y disfrutar más de eso. En cierta manera el viaje pasa a ser una metáfora del trayecto que emprendemos en nuestras vidas, algunos lo hacen más rápido, otros por la orilla del camino sin tomar muchos riesgos. La lentitud y el observar cuidadosamente a mi alrededor me hacen caer en cuenta y recuerdan lo acelerado de mi vida, y el ritmo vertiginoso que han tomado en general la vida en las ciudad.¿Es quizás la película un mensaje de alerta o un letrero de stop en medio del camino?,¿debemos detenernos, contar hasta 10, respirar calmadamente, porque el aire no se acaba, y disfrutarlo todo porque cada cosa es importante a medida que se nos presenta?, ver esta película me genera planteamientos que en contraposición con lo que vivo genera un contraste que la hace aún mas fuerte, de seguro ya me he perdido muchas cosas por ir a 100. Quizás la exagerada visión de ponerlo a viajar en una cortada de pasto busca esa sensación en el espectador, y si es así lo logra, pero no debo olvidar que esta es una historia verídica, y como tal representa algo que sucedió en la realidad. Claramente el montaje, la cuidada ambientación en que la naturaleza se nos muestra impresionante, la música lánguida y melodiosa, los colores puros, verdes, azules, y todo en su conjunto generan y logran darle mayor énfasis a tales pensamientos.

Alvin me recuerda a un niño montado en un triciclo, que se asombra con cada hecho a su alrededor, como por ejemplo un grupo de ciclistas que lo sobrepasan a gran velocidad, pero es que por lo general una persona anciano pareciera retornar a sus inicios, a la niñez, la vida al final de sus días pareciera cerrarse en un circulo o quizás devolvernos la mano y darnos un último respiro para sentirnos niños otra vez, quizás nosotros no deberíamos dejar nunca de ser niños.
trailer Una Historia Sencilla.






















Loreto me gustó mucho tu crítica, aunque no he visto la película me emocioné con la historia y sobre la vida que llevamos todos, ese paralelo que hiciste esta muy bien logrado. Además tu escritura tiene una fluidez y un ritmo muy agradable de leer.
27 May 10 at 11:17 am #la profundidad de tus emociones + la pelicula en relato… me causo una gran sonrisa llena de afecto … muy bien :)
27 May 10 at 4:53 pm #la profundidad de tus emociones + la pelicula en relato… me causo una gran sonrisa llena de afecto … muy bien :)
01 Jun 10 at 12:53 am #Loreto, la pelicula la estas comentando o transcribiendo?
26 Oct 10 at 4:19 pm #