
Por Susana Díaz
El martes 7 de julio se inauguró la segunda versión del Festival de Cine B, relevante vitrina para exhibir piezas cinematográficas de bajo presupuesto abiertas a la experimentación y nuevos lenguajes. En la ocasión, un verdadero compendio de miradas situadas en los márgenes del cine comercial retratan las vidas afantasmadas de los que no tiene voz.
En este contexto, con el cine Alameda repleto y en medio de las celebraciones del triunfo del equipo de fútbol Universidad de Chile (incluidas el olor a lacrimógenas durante la proyección), se estrenó el largometraje ficción “Huacho”, del joven cineasta Alejandro Fernández.
El filme pone en escena la vida cotidiana de una familia modesta compuesta por cuatro personajes: una pareja de abuelos, su hija y el nieto, quienes viven en San Nicolás, un pueblo ubicado en las afueras de Chillán, Octava Región.
A partir de la ausencia de manidos recursos fílmicos y una conmovedora poética que apela al naturalismo, Fernández propone una reflexiva mirada quirúrgica ante el paso acelerado del tiempo en la capital; muestra, en cambio, un mundo paralelo que se vive en las localidades aledañas a Santiago, individuos que transitan a otro ritmo y acontecimientos mínimos que insinúan factores políticos y culturales tensionan fuertemente la visualidad de aquella realidad. Sin embargo, en la precuela hay algunos pasajes que recuerdan atmósferas de Belov (1993), documental del director ruso Viktor Kossakovsky, particularmente en escenas donde el ruralismo microscópico de Fernández tiene una militancia introspectiva en cada protagonista.
Así las cosas, los espectadores tienen la oportunidad de encontrarse con una película oscilante entre la ficción y el documental. Y si bien, en el filme es posible evidenciar manipulaciones sintácticas y ficcionadas, no es menos cierto que el director de “Huacho” experimenta con los límites del lenguaje, con la hibridez de roles y aparente ausencia de academicismo; no por nada ninguno de los actores es profesional. Finalmente, a modo de conclusión preliminar, me asiste el convencimiento de que estamos ante una reinauguración geopolítica del neorrealismo y de cómo la ficción cada vez se acerca más al tratamiento de las películas documentales.
La publicación fue hecha para el blog de La Fuga ( revista de cine ) en el pueden encontrar más comentarios sobre temas relacionados con este film y otras interesantes películas proyectadas en el concluido festival de cine B.











