emociones-clandestinas2

Por Ralpha Phillips

Moda pasada, revival pasado.
Apenas el único disco de una banda por la que pasaron, por decirlo menos, unos cuántos integrantes -hasta circula por la web un demo doble cantado por una señorita llamada Carmen Gloria Narváez-; que nos diserta sobre lo que llegaba musicalmente a nuestro país por esos tiempos, con su usual desfase.

El disco comienza con una llana ingenuidad, uno podría separar totalmente la primera canción de las restantes. Como si quisieran reafirmar lo clandestino usando Te tengo atrapada como tapadera.

Indiscutiblemente cuando comienzan las guitarras de The Clash en el segundo, y más conocido, track; aunque no el punto más alto de este sencillo, es que este album toma su punto de partida.

No tengo dudas de que Un nuevo baile es la canción nacional más pegajosa de los ochenta, radialmente hablando, gracias a una mezcla muy bien cuidada de los elementos acústicos, sintetizados/sampleados y sobre todo de los corales. Además de una letra con sus entre líneas, pero muy fácil de tararear. El único insignificante “pero” que le pondría a este temazo es el corte abrupto final que podría tener un silencio más largo y así conseguir un dejo más cuidado, ¿podría ser más rebuscada?

Abajo en la costanera va tomando fuerza; quizás, hasta cambiando progresivamente de ánimo para enseñarnos una letra con un descaro al que sencillamente llamaría post-contestatario en ¿Es esto revolución?; además del ritmo más enrabiadamente contenido-en función de la expresividad de vocalista- que se haya visto en una canción en español. La que sugiero escuchen con mucha atención y una sonrisa.

Entre los dos temas comentados, tenemos un irregular de componentes exquisitos e inmaduros, que van y vienen muchas veces dejando indiferente. Siendo de ellos lo más destacable cualquiera de Radio clandestina, el puente para pasar al final de Tiempos Modernos, algunas frases de No me puedo acostumbrar y el bajo juguetón de Moaldolor.

Cuando un disco, con la cantidad de tracks que tiene este, logra que al menos tres canciones tengan el potencial de múltiples reproducciones: Un nuevo baile, ¿Es esto revolución? y Radio clandestina -aunque el coro desentone un poco-; estamos hablando de un disco de colección.

Lo más alto de este registro está entre la voz que a ratos -agradablemente- no se toma muy en serio, pasando de perruna a patética; un bajo exquisito y solvente que convence mucho más que muchos de los riffs de guitarras, una mezcla que suena bien donde sea, y efectos bien cuidados utilizados sin pretenciones. En resumen, si no lo conoce: a hacer lo que haga falta.

Algunas frases y extractos memorables
- Tengo 17 y quiero vivir.
- No queremos ser ninguneaos.
- Podrás rayar las ciudades enteras y encadenarte a tus ideales, y quizás cambies al que está a la cabeza, ¡¡¡¿Y CON ESO QUÉ?!!!
- Está bien, este es el paisaje, estamos aquí, somos parte de él. No lo puedes desconocer.
- La regla es renovarse o morir.
- OH, oh, OH

este artículo tiene no comment. haz tu comentario aquí.

deja tu comentario (*) obligatorio